Reciclar es difícil y no es tu culpa

¿A que no os esperabais este titular por parte de Midori? No obstante, que nadie se lleve una idea equivocada. Hay que reciclar, pero también hay que ser autocríticos con cómo se están haciendo algunas cosas y lo que implica. El reciclaje, como actividad, está en el mismo punto que los ordenadores en los noventa: si le dedicas tiempo y ganas es fácil saber cómo funciona, pero no es intuitivo. Lo mismo está pasando con el reciclaje a día de hoy. Si te informas y te esfuerzas, acabas cogiendo el hábito pero, ¿no debería de ser más sencillo? Información más clara y concisa, procesos más homogeneizados, etc. Midori nace, en parte, de la voluntad de simplificarlo todo, haciendo que te puedas centrar en las cosas importantes de tu día a día y seas un ciudadano ejemplar sin complicarte y recompensándote por ello. Tenemos claro qué hay que mejorar y cómo. Va a ser un camino largo pero al igual que los ordenadores evolucionaron para que hasta un niño pueda usar uno hoy, lo mismo pasará con el reciclaje, no os quepa duda.

 

¿Dónde está el problema actualmente?

 Hay varios frentes abiertos en este aspecto pero me gustaría reducirlo a dos: problema de espacio en casa y saber dónde va cada residuo.

En cuanto al primero, es cierto, las casas donde vivimos en general no son muy grandes como para hacer una separación exhaustiva de los residuos, pero hay formas creativas de poder encajar los 5 cubos necesarios para reciclar como un pro. Se puede empezar con menos cubos pero cinco es el número ideal ahora mismo: envases, vidrio, papel/cartón, orgánico y restos.

En mi caso personal, comencé con unas bolsas que regalaba mi Ayuntamiento para fomentar el reciclaje y que me parecieron curiosas por el poco espacio que ocupaban:

 

Bolsas de reciclado para comenzar

 

Gracias a estas bolsas fui cogiendo el hábito de reciclar sin mucho problema. Junto a ellas tenía el cubo que ya usaba anteriormente y que destiné a los desechos orgánicos. Empecé con 4 cubos (consejitos vendo…).

Pasó el tiempo y decidí hacer una mejora en mi setup de reciclado. Las bolsas están bien para empezar pero se doblan y se vuelcan con el peso, así que llegó el momento de pasar al siguiente nivel: un cubo por cada facción. Buscando encontré muchas alternativas y opté por unos cubos apilables parecidos a estos, ya que ocupaban poco espacio:

 

Cubos de reciclado apilables

 

Como veis, no son muy grandes, pero de un tamaño suficiente para los desechos que genero. Además, tienen un diseño simple para que tampoco destaquen mucho. Una vez llegas a este punto, ya has dado un gran paso y el problema del espacio no lo es tanto. 

También es cierto que no todos los residuos tienen que ir necesariamente a un cubo. El vidrio, por ejemplo, lo puedes acumular en una estantería hasta que sea momento de bajarlo al contenedor. Tampoco es necesario que toda la gestión del reciclaje la hagas en el mismo lugar de la casa. El cubo para papel y cartón puede estar en la habitación donde teletrabajes, ya que será ahí donde más residuos de ese tipo generes. O los envases de plástico los puedes acumular en una bolsa del supermercado ya que es de plástico y puede ir directamente al contenedor. En general, no hay una forma estándar de hacerlo y te lo tienes que adaptar a tu estilo de vida, pero creedme cuando os digo que por poco espacio que tengáis, se puede hacer. El piso de alquiler en Barcelona donde yo comencé a reciclar ya os digo que grande no era.

Vamos al segundo problema: saber dónde va cada residuo. Aquí es donde Midori aporta mucho valor, pero antes de llegar ahí vamos a hacer un repaso más profundo sobre el problema. Estamos en proceso de transformación hacia una economía circular y esto hace que sea un momento de muchas propuestas y alternativas sobre cómo hacer las cosas, hasta que las más válidas y aceptadas popularmente se consoliden y sean el nuevo estándar. 

Muchas empresas están lanzando programas de recogida de sus propios productos para reciclarlos y/o reutilizarlos. Esto es algo magnífico (ayuda a concienciar) pero puede llegar a ser un caos: las cápsulas de café hay que llevarlas a la tienda de la marca en el centro comercial de mi ciudad, la empresa de las botellas de agua que siempre compro organiza una vez al mes una recogida benéfica en la plaza del pueblo, el supermercado de la esquina ha puesto unos contenedores de reciclaje pero solo para lo que compras ahí, etc ¿se ve dónde está el problema, verdad? Una persona corriente con sus líos del día a día ve este panorama y acaba por tener un único cubo en casa y echarlo todo en el contenedor de restos. No me malinterpretéis, las iniciativas de las empresas que he descrito antes son espectaculares y es de agradecer que inviertan tiempo y dinero en ellas, pero creemos que para el usuario es potencialmente más complejo. 

La tendencia, sobretodo para productos del día a día, ha de ser una mejor separación por materiales que haga que el proceso industrial de reciclar sea más sencillo y efectivo. Para ello, creemos que hay que trabajar de la mano de las empresas en un mayor ecodiseño de sus productos (muchas ya lo hacen) y en crear grandes alianzas que faciliten la recogida y circularidad de los productos en general, no de marcas concretas. Como todo, es más fácil ponerlo en palabras que llevarlo a la práctica, pero es posible y me alegra ver que cada vez más empresas (que al final son también personas individuales) están poniendo de su parte más de lo que nos pensamos.

Veréis que en el párrafo anterior he remarcado lo de “productos del día a día” y es por un motivo. Si bien consumes café cada día y necesitas gestionar ese residuo cada semana, no ocurre lo mismo con un móvil. En este caso, está muy bien que la propia marca te facilite un punto de recogida en su tienda para hacerse cargo del correcto reciclado del producto, ya que lo tienes que hacer una vez cada varios años. Además, te suelen pagar por ello o te descuentan una parte al adquirir un modelo nuevo. Y cuando digo móvil, me refiero a cualquier producto que tenga un uso prolongado en el tiempo como electrodomésticos, mobiliario y demás.

 

Midori es tu one stop shop

Quiero ser honesto con vosotros, Midori es otra empresa más como las mencionadas arriba intentando proponer su solución, pero tenemos el foco puesto en que de una vez por todas reciclar sea fácil, intuitivo y que se te recompense por ello. Si te has sentido identificado con los problemas expuestos en los párrafos anteriores, solo te pido un pequeño esfuerzo más, ya que te quiero explicar cómo Midori va a ayudar a solucionarlos y hacer por fin que el reciclaje y la transición a la economía circular sea fácil. Si siempre has querido involucrarte pero te has sentido abrumado por lo complejo del proceso, ahora es el momento de unirte.

Queremos hacer de Midori la app referencia para consultar cualquier duda sobre reciclaje y economía circular. No sabes en qué contenedor va un residuo o quieres ver como deshacerte correctamente de ese móvil que ya no usas, simplemente abres Midori y lo gestionas desde ahí. Tendremos un apartado en la app dedicado en exclusiva a este cometido. Queremos trabajar junto a las empresas para que integren sus iniciativas de economía circular en Midori y hacer que todo sea más sencillo para vosotros. Os mostramos unas capturas de cómo será dicho apartado de la app: 

 

Apartado con toda la info sobre como gestionar residuos en la app de Midori

 

Es cierto que todo no estará disponible en un comienzo pero queremos visibilizarlo para que tú, como usuario, sepas cual es nuestra hoja de ruta y te la hagas tuya también. No obstante, para el lanzamiento tendrás una completa guía explicativa de dónde depositar cada residuo. Las integraciones con empresas vendrán más adelante.

Por otro lado, en Midori le damos mucha importancia a las recompensas. La transición en el cambio de modelo de producción hacia la economía circular requiere de esfuerzo por parte de todos. Algunos lo harán de forma proactiva (mis dieces) pero es difícil que un cambio tan a gran escala pueda llegar a involucrar a todo el mundo sin un incentivo de por medio. Este punto es controvertido y es fácil caer en el “hay que hacerlo y punto” pero también es cierto que en la sociedad en la que vivimos todo va muy deprisa y el día a día “te come” y no deja espacio para introducir nuevos elementos. Es aquí donde entra el sistema de recompensas que quiere proponer Midori. Si tú te vas a esforzar en generar un cambio positivo que afecte a gran escala desde tu contribución individual, nosotros te recompensamos por ello. Un descuento en tu próxima compra online, un pack de stickers para WhatsApp… y más cosas que premien tu esfuerzo. Solo tienes que anotar en la app lo que vas reciclando o cualquier otra acción de economía circular para desbloquear estas recompensas. No te preocupes, es muy sencilla de usar y la hemos diseñado para que sea como un juego. Así es más fácil coger el hábito.   

 

Registro de nuevas acciones y consulta de premios en la app de Midori

 

Como veis, Midori tiene la misión de simplificar el proceso para que cualquier persona se involucre y adopte la economía circular como manera de vivir el día a día. Reciclar correctamente de forma fácil e intuitiva, información detallada, homogeneización de los procesos junto a las empresas, programa de recompensas… son algunos de nuestros pilares fundamentales. 

En pocas semanas lanzaremos la app de Midori oficialmente y estaremos encantados de compartir este viaje con vosotros. ¡Os esperamos!

 

Fuentes:

 

Publicado por Midori
29/06/2021    |    22:00:00